miércoles, octubre 16, 2013
Nuevo destino, nuevos retos, o la vida glamorosa de las expatriadas.
sábado, agosto 10, 2013
Velorio de pueblo.
Ya había olvidado cómo eran los velorios en los pueblos venezolanos y ayer las imágenes fueron tan obvias, que todo volvió a mi memoria, así, de un solo golpe.
jueves, abril 22, 2010

Historia de una gatita llamada Sylvie o crónica de la estupidez humana.
Todo comienza hace unos meses cuando decidimos adoptar un gatito para que acompañara a Maia, nuestra perrita poodle que se veía muy triste después de la muerte de su compañero de vida, Orión.
Preguntamos a los vecinos si sabían de alguna gatita que estuviera por parir, ya que nuestro interés estaba muy lejos de desear un gato de raza.
La búsqueda fue infructuosa y al llegar mi hija a casa de vacaciones nos pusimos en campaña a buscar uno por internet que se encontrara cerca de donde vivimos. Y ahí la vimos: Sylvie, preciosa gatita de dos meses de nacida, blanca como la nieve y con ojitos azules penetrantes. La emoción era inmensa!!! La distancia a recorrer para buscarla no era tanta (80 km de aquí) y era además una gatita de raza British shorthair.
Para ese momento lo único que se me pasó por la mente fue de cómo los dueños podían regalar una gatita cuyo precio en el mercado era de 950 euros…
Contactamos al dueño vía correo electrónico ya que el anuncio no tenía ningún número de teléfono ni dirección. El respondió rápidamente notificando que él se encargaba de enviar la gatita por encomienda especializada, incluso acompañada de un veterinario hasta mi casa.
Segundo pensamiento: Que gente tan linda, como se preocupan de su gatita, lo único que piden a cambio es cuidarla con mucho amor y enviar fotos de vez en cuando.
Sin embargo no envió ni numero de teléfono ni dirección, solo un correo electrónico.
Al día siguiente nos llaman de un número internacional, donde nos comunican que son la empresa encargada de enviar el animalito hasta nuestro domicilio y que sólo debemos cancelar la suma de 97 euros por concepto de cambio de nombre de propietario de la gatita. Pero este pago debía hacerse vía Western Union a nombre de un tal señor:
DA SILVA PIERRE, 12 RUES DE L'INDEPENDENCE, CODE POSTAL: 00229,
PORTO-NOVO. BENIN.
Benin??? Cuándo en mi vida supe yo que existía un país llamado Benin??? Pues bienvenidos a Benin!!! Un lugar del África donde ni Google Map tiene fotos ni planos precisos del lugar.
Mi cabeza comenzó a funcionar, pero del modo equivocado… para explicarme mejor, mi cabeza piensa de dos maneras: una: a la venezolana (piensa mal y acertarás) y la otra a la francesa (la palabra de una persona vale más que un cheque en blanco) y como vivo en Francia, comencé a procesar la información a la francesa a pesar de todos los indicadores que estaban apareciendo.
Salgo en carrera a pagar los 97 euros a la Poste (oficina de correos) ya que en teoría la gatita no podría entrar en suelo francés si no se cambiaban de nombre los papeles, lo hago consciente de que es una situación extraña, mi mente venezolana me dice: y por qué si es una empresa no tiene una cuenta bancaria para transferir el dinero como la gente normal? Y mi pensamiento francés me decía que la pobre gatita seguro se iba a morir de hambre mientras no llegara a casa sana y salva.
Confirmo el envío del dinero y me dicen que todo está bien, que en 24 horas recibiré mi animalito. A todas estas, en cada conversación telefónica, escucho un ruido infernal de calle, y me hace recordar esos teléfonos ubicados en mesitas a lo largo de las aceras caraqueñas ofreciendo sus servicios al extranjero por módicos precios… Pero estoy en Francia, y regreso a la angustia de mi gatita hambrienta.
Pasan dos días y llega la fecha pautada para la llegada de Sylvie, quien después se llamaría Pandora (como la famosa caja de la mitología donde se guardaban todos los males del mundo).
En la mañana voy al supermercado, compro comida para gatos cachorros y una leche especial también, pero decido comprar en muy pequeñas cantidades, escuchando una vocecita que viene de muy adentro de mí que me dice que algo no está bien (o que nada esta bien!!!)
A mediodía recibo una llamada del mismo personaje, diciendo que hubo un pequeño inconveniente con la aduana francesa y que hay que pagar 150 euros más. Esa llamada, mi subconsciente la esperaba (o mejor dicho, mi pensamiento como venezolana) a lo que respondí como tal: -Señor, ya yo suponía que esto iba a ser así, por lo que no voy a pagar ni un euro más hasta tanto no tener la gatita en mis manos. El hombre se pone histérico! Y me amenaza con que va a dejar morir la gatita si yo no cumplo con el pago (ya vuelvo a mi repertorio mental y recuerdo la película “secuestro express”) le argumento de manera muy decente (a la francesa) que debe ponerse en mi situación, que yo no tengo garantía alguna de recibir el animal, que ya yo he pagado una alta cantidad por un gato que desde un principio era “regalado”…
Llamo al dueño de la supuesta gata a lo que él me responde que no tiene los medios para solventar esa cantidad por el momento y que además tiene un gran problema familiar puesto que una de sus hijas está hospitalizada al borde de la muerte (vuelvo a mi repertorio mental y recuerdo como en Venezuela los empleados matan a la abuela como 5 veces al año para justificar sus ausencias al trabajo) pero mi sentimentalismo no me permite ser intransigente con esa excusa, el se compromete a devolverme los 150 euros a final de mes si yo rescato al pobre animalito de morir en un aeropuerto.
Llamadas van y llamadas vienen…
Voy a la Poste, comento mi caso y veo caras de compasión hacia esta pobre extranjera que ha caído en las garras de la estafa por “falta de experiencia”… Me cuentan que ya la semana pasada un señor había ido a depositar 4000 euros para comprar un vehículo en África y que nunca más lo vio en su vida (ni el vehículo ni el dinero) y escucho la frase “esos africanos hacen lo que sea para matar el hambre”… mi mente vuela rápido a las calles de Caracas, a situaciones ya vividas, a la impotencia y la frustración…
Aun así yo sigo creyendo en la existencia de esa hermosa gatita blanca de ojos tiernos y azules.
Como el internet da para todo, me dedico a buscar la información que antes debí hacer y descubro que no coinciden direcciones, ni teléfonos, ni nombres. La agencia en Francia no existe, pero aun así recibo llamadas de la empresa de transporte pidiendo el pago y amenazándome con que me van a demandar por los costos de mantención de dicho animal. Recibo correos del propietario contándome la historia de su hija moribunda y que él se compromete a pagar esos 150 euros y todos los gastos que ocasione toda esta historia gatuna y que en dos semanas más, cuando el pueda pagarlos yo recibiré a la gatita.
Dentro de mí, yo decido renunciar a Sylvie. Mi guerra interna de pensamientos franceses y venezolanos ha colapsado. Descubro que la lección me ha costado bien cara: 97 euros más la humillación de haber sido estafada por creer aun en la honestidad del ser humano (esto último es lo que duele más)
La historia aún no termina… porque a pesar de haber renunciado y a tener todas las evidencias posibles de que todo ha sido una estafa desde el principio, aun creo que Sylvie, o Pandora, existe y está ansiosa de llegar a su casa en Francia, con una familia que la quiera y la cuide, una familia que se resiste a perder la fe en que podemos vivir sin miedo a ser engañados.
Esta historia continuará dentro de dos semanas… o si prefieren, pónganle ustedes el final.
miércoles, enero 21, 2009

Hace miles de años leí un libro de Morris West llamado « El navegante » del cual extraje una frase que me dejó marcada : « Podemos evadirnos de un mundo que llevamos por dentro ? » pues yo creo que eso es imposible. Cuando comenzé a escribir en mi blog, lo hice tambien como una manera de expresar todos aquellos pensamientos (buenos y no tan buenos) que muchas veces me daban vuelta en la cabeza y que en múltiples ocasiones no me dejaban dormir… pues así me sucedió anoche, no podía dormir pensando en los estudiantes venezolanos y el reto que tienen por delante : crear un país nuevo.
Jamás he metido la Política en mi blog, de hecho nunca me ha gustado la política y no soy muy buena escribiendo al respecto, lo que no significa que mantenga una posición indiferente sobre ella, pero siempre quise hacer un blog « light », que lo pudiera leer todo el mundo con la tendencia política que tuviera y no se sintiera aludido, entre ellos algunos de mis amigos, a los que quiero con el alma pero que no comparten conmigo la misma ideología.
Sin embargo creo que este post no se refiere a política ciertamente, sino a un sentimiento que siempre le expresé a todos los alumnos que pasaron por mis manos. Aún recuerdo que cada año escolar y sin imaginar la trascendencia de mis palabras, le recordaba a cada muchacho la verdadera posibilidad de que en un futuro ellos serían los encargados de dirigir nuestro país y por tal motivo, debían encontrar el sentido práctico a lo que estaban aprendiendo, ponerle corazón a sus estudios y dar lo mejor de sí mismos como personas, como ciudadanos, creo que no estaba tan equivocada, sonaba a utopía en aquel momento…
Hoy veo con orgullo que muchos de ellos, de los que fueron « mis niños » son jóvenes con consciencia moral, de valores inquebrantables y visión de un futuro mejor para Venezuela, así como todos aquellos estudiantes del mundo que en la historia han marcado hitos con sus movimientos y manifestaciones, tal es el caso del « Mayo francés » en 1968, o la primera gran concentración de estudiantes en la Universidad de Berkeley (California) donde se quemaron cientos de actas de reclutamiento para manifestar en contra de la Guerra de Vietnam en 1965, también el « 68 mexicano » y asi podría citar unos cuantos más, lo que demuestra ampliamente el poder que pueden tener los estudiantes unidos e involucrados con su país.
Creo que con este post, aprovecho de sacarme la espinita que me dejó un antiguo compañero de colegio, de una ocasión en la cual yo expresé mi descontento con los frecuentes apagones y suspensión del internet en Venezuela (pan de cada día…) y el me escribió que era muy fácil criticar desde el extranjero… Mi consciencia esta tranquila : ya yo sembré mi semilla, mi trabajo lo hice donde debía comenzarse y donde se debe seguir trabajando : en las aulas de clases, levantando estudiantes con valores de solidaridad, unión, equidad, libertad ; formando líderes y personas con pensamiento crítico y con visión de gerencia, para que algún día, definitivamente podamos tener la Venezuela soñada.
Mis « niños » ya no tan niños : estoy orgullosa de ustedes… Ahora es su turno de escribir el futuro… no renuncien a sus sueños !!!
sábado, diciembre 22, 2007
Gracias a Dios en primer lugar por esa oportunidad, de abrirme los ojos y encaminarme a una misión en la vida con más compromiso que antes, gracias a mi familia, mi hija, mi mamá, mi esposo, mis hermanos y de aquellos que están lejos pero a la vez tan cerca… dar gracias a mis amigos, conocidos y allegados que de alguna manera se involucraron a lo largo de este duro año que vivimos y del cual salimos airosos, fortalecidos mas bien… sin todos los antes mencionados… esta dura batalla hubiese sido imposible de ganar.
No pido ningún regalo de navidad, sino salud, mucha salud, y que Dios bendiga a cada uno de ustedes en este nuevo año que se avecina y se cumplan todos sus deseos… de todo corazón… se les quiere!!!
viernes, marzo 23, 2007

Como educadora y como madre me he tomado el trabajo de leer la LOPNA (Ley orgánica de Protección al Niño y al Adolescente) ya que me tiene sumamente decepcionada ver cómo se utiliza este instrumento legal como la panacea de los padres irresponsables que pretenden justificar sus errores y su falta de autoridad con sus hijos adolescentes.
Nunca me he considerado una madre autoritaria, más bien siempre he tratado de mantener una comunicación abierta con mi hija y mis alumnos de manera tal de lograr exponerles los pro y contras de sus actos y las respectivas consecuencias, de esa manera nunca hay que llegar a la necesidad de impartir disciplina a gritos y mucho menos a golpes.
Como padres y representantes es nuestra obligación leer dicha ley y entenderla como un instrumento que garantiza los derechos de nuestros hijos, pero también hay que leerse los deberes de los mismos ya que como futuros ciudadanos hay que recordarles desde ahora su compromiso consigo mismos y con la sociedad a la cual pertenecen.
Es muy triste ver como algunos adolescentes también han mal interpretado esta ley, apoyándose en ella para ir por la vida de manera irreverente, y ni siquiera hablo de los adolescentes en situación de riesgo, hablo de muchachos como mi hija o como muchos otros que estudian en colegios privados, donde existen reglamentos internos escolares bien explícitos y sin embargo los violan apoyados por sus padres.
Entonces, dónde está la autoridad de esos padres? Acaso ellos están cumpliendo con la LOPNA poniendo a sus hijos en el camino correcto del cumplimiento de sus deberes? Acaso esos padres muestran a sus hijos adolescentes la importancia del cumplimiento de las leyes como individuo que forma parte de una sociedad? Y el rol orientador dónde queda?
Déjenme decirles a esos padres, que es lamentable ver como desvían la intención de la LOPNA como una manera de justificar su falta de carácter y comunicación con sus hijos permitiéndoles tomar decisiones que aun no les corresponde a su edad llamándolo “respeto a su individualidad” e incluso, es lamentable ver cómo desde pequeños les enseñan a desafiar a la autoridad para que el día de mañana continúen haciendo lo mismo, pero esta vez como adultos… O delincuentes?
Es fundamental entender la LOPNA como un instrumento que garantice los derechos de nuestros hijos, pero antes que nada, debemos entender y hacerles llegar el mensaje a estos muchachos que también existen DEBERES que contempla la mismísima LOPNA, así como la Ley Orgánica de Educación y nuestra Constitución Bolivariana de Venezuela.
Es nuestra obligación como padres encauzar el desarrollo de nuestros hijos a formar ciudadanos que respeten los valores morales y sociales, e incluso, es nuestra obligación apoyar a las autoridades escolares como ente que colabora día a día en la educación de nuestros hijos apoyándonos en su formación integral. Es verdad que como padres y representantes debemos ser vigilantes del proceso educativo, pero de manera tal que fluya en función y beneficio de los niños y adolescentes.
No le encuentro sentido ver como existen padres y representantes que se enfrascan en una pugna constante con las autoridades escolares utilizando a sus hijos como instrumento de desafío a las mismas, apoyando a estos muchachos a romper todas las reglas establecidas en las instituciones educativas de nuestro país, llegando al extremo de permitir a sus hijos mutilarse con los famosos “piercings”, tatuarse, vestirse de manera inadecuada convirtiéndose finalmente en una caricatura ambulante que lo que inspira es lástima llevándonos a una pregunta obligada: y dónde están los padres de esa criatura? Qué valores se están impartiendo en esa casa? Donde queda el compromiso de esos padres con las instituciones educativas? Como podemos pedirles a los colegios que nos apoyen en tan ardua labor como es la de formar niños y adolescentes útiles a la patria si somos los primeros en romper las reglas e instan a esos muchachos a que sigan el mismo camino?
Pienso finalmente que somos muchos más los padres preocupados de formar hijos íntegros y capaces de tomar decisiones como ciudadanos respetuosos de las leyes, de la moral y las buenas costumbres que aquellos que delegan la responsabilidad de educar a sus hijos a la tan conocida “presión social” como un justificativo de la escasa capacidad de ejercer su rol paternal orientador… No hay que olvidar que una cosa es ser flexible y otra bien diferente ser permisivos.
Mi conciencia está muy tranquila, y mis ideas claras con respecto a la LOPNA, por lo que invito a quienes se hacen llamar “Padres de familia” a leerla e interpretarla en beneficio de nuestros hijos y no como una manera de trasladar nuestras frustraciones de juventud a nuestros muchachos, permítanles ser libres y a expresarse, pero enseñándoles el camino de la rectitud, el respeto y la conciencia de que pertenecemos a una sociedad donde los que van en contra de lo establecido social y moralmente, generalmente terminan saliéndose de la delgada línea que separa a la sociedad y a los antisociales.
Nunca se ha dicho que nuestra labor de padres ha sido fácil, más aún con los tiempos que corren donde el bombardeo de información nos obliga a estar alertas del camino por donde van nuestros hijos y nos empuja a ser más rápidos que el internet, la televisión y todos los medios de comunicación, es nuestro reto, entonces hagámoslo correctamente y sin miedo a ejercer nuestra responsabilidad… nuestros hijos nos lo agradecerán algún día…
Después de unos cuantos meses de ausencia, o como el título de mi último post, mi silencio obligado, me trato de reincorporar a la vida cotidiana poco a poco, no sin antes agradecer a muchas personas, muchísimas el inmenso apoyo que me han dado ante mi situación de salud.
Ha sido un camino duro, cada vez que sentía que lo estaba logrando aparecía una cosa nueva, un nuevo síntoma o efecto secundario de la Quimioterapia, la Radioterapia o la Braquiterapia… finalmente siento que lo estoy logrando, aunque persiste un cansancio físico y mental que espero superar pronto para hacer una vida normal…
Quiero enviar mis bendiciones a cada uno de aquellos que estuvo cerca de mí con una llamada telefónica, un mensaje de texto y hermosos mails que me llenaban los días metida en mi casa, ni se imaginan lo reconfortante que es saber la cantidad de amor que tiene tanta gente linda que conozco y que en esta ocasión lo compartieron conmigo para darme fuerzas y ánimo de luchar…
Fue un gran reto conmigo misma y un compromiso con mi familia, con ustedes…
Aun falta camino por recorrer, pero estoy segura de que ya lo logré… gracias por haber estado ahí, los quiero mucho!!!
lunes, diciembre 18, 2006
Silencio obligado…
Existen a veces motivos por los cuales nos vemos obligados a retirarnos del escenario de la vida cotidiana. Este es mi caso… hace ya algunos meses que mi cuerpo no respondía como siempre, manifestaba fatiga, dolores y cambios… ya él estaba ahí… silencioso como suele llegar.
Jamás imaginamos, a pesar de haberlo tenido tan cerca, ya sea con familiares, amigos, compañeros de trabajo, que en algún momento nos tocaría enfrentarlo cara a cara y con todas sus consecuencias.
Pues si, esta vez me tocó a mi, y ya es el momento de actuar, sin pensar en “lo que pudo haber sido si”… solo existe el ahora y el mañana, ese mañana que me niego a que se convierta en algo incierto o lejano e inalcanzable.
Para mi las cosas no han cambiado, simplemente cambié la rutina cotidiana del trabajo, de las clases de francés, de los sábados de compras, por las visitas diarias a mi radioterapia y semanales a la quimioterapia…
Mi ánimo esta mejor que nunca, es más, no permito que nadie se me acerque con lástima o compasión, esa es gente que me resta la energía que necesito para luchar de hoy en adelante.
Es inmensa la lista de amigos que me están apoyando en mi nuevo reto, es inmensa la energía positiva que esta a mi alrededor y déjenme decirle a quienes me apoyan: no los defraudaré!!!
Porque aun me quedan muchísimas cosas por hacer en esta vida, ver crecer a mi hija, convertida en toda una profesional, verla felizmente casada, con sus hijos y una vida maravillosa que fue escrita desde el momento que nació, destinada a ser feliz y triunfadora. Me quedan muchos años por compartir con mi esposo Francis, el cual se ha convertido en mi sombra protectora, donde me siento segura y confiada de que todo va a estar bien. Me falta ver a mi mamita hacerse viejita, como esas abuelitas dulces y cariñosas que siempre te llenan de sorpresas, aunque tenga que pasar por el dolor de verla partir antes que yo. Me falta poder compartir más con mis hermanos, los cuales adoro y quiero hasta el infinito, y han estado al pie del cañón a pesar de encontrarse tan lejos. Me falta retribuirles a mis amigos todo ese amor que me han brindado desde que supimos la fatídica noticia. Me falta un sinnúmero de cosas por hacer en esta maravillosa vida y eso me da más empuje para lograr vencer a este intruso que nadie invitó a participar de mi vida, pero que ya esta aquí y me toca luchar con él, hasta ganarle.
Quizá escribiendo logre de algún modo terminar de enfrentar ese miedo que sentí de que la gente se enterara, ya que sentí una mezcla de vergüenza y miedo escénico a la vez (cosa que nunca tuve) también me sentí culpable, si, culpable de que esto me esté pasando, pero gracias a Dios fue una idea fugaz que pasó por mi mente y que ya no tiene más cabida en mis pensamientos. En este momento solo importa de aquí en adelante, no puedo darme el lujo de distraerme en cosas inútiles que sólo me llevarían a deprimirme o renunciar a la lucha que esta comenzando entre él y yo. La fe y el optimismo son mi consigna como ha sido siempre.
Ya he sabido por distintas maneras de que no va a ser fácil, pero ¿quien dijo miedo?, sé que he pasado por miles de cosas bien fuertes en mi vida, y esto será sólo una experiencia más de la cual estamos sacando aprendizajes inimaginables y de la cual saldremos fortalecidos todos los involucrados, familia, amigos, compañeros de trabajo, conocidos...
Ahora comienza una nueva etapa en mi vida, un nuevo reto, una nueva meta la cual estoy segura que voy a lograr… y es ganarle a Cáncer… discúlpenme entonces este silencio obligado, ahora estoy lista para romperlo con ustedes quienes me han apoyado y han estado conmigo cada día y de ahora en adelante, como dije antes, nunca los defraudaré…
viernes, octubre 27, 2006
Más de tres millones de maracuchos -y nadie sabe cuantos colombianos cedulados a toda carrera en la Misión: “De aquí no me saca nadie”- y Maracaibo, la primera ciudad de Venezuela está increíblemente limpia. Y digo increíble no porque no sea posible, sino porque viendo como Caracas se nos llenó de basura a veces pensamos -injustamente- que en todo el país es así. ¡Qué equivocada estaba!
Como también me parece increíble, que la rivalidad existente entre un alcalde, Di Martino, abiertamente “revolucionario” y un gobernador, Manuel Rosales ¿“contra-revolucionario”?,
además de generar muchas polémicas internas haya servido para crear una especie de “sana competencia” que ha favorecido enormemente a la ciudad y como consecuencia, a sus ciudadanos. ¡Para que vos veaís! Y sigo con lo de increíble porque aquí pasamos 4 años viendo pelear a Freddy Bernal con Alfredo Peña como quien ve llover en Macondo, sin hacer nada pues y mas o menos así seguimos. ¡Que molleja!
Bueno, en fin, que no estoy aquí para hablar de Caracas -como casi siempre- sino de Maracaibo y de lo limpias que están sus calles, de lo agradable que fue recorrerlas y encontrar a su gente disfrutando del verde de sus parques y sus plazas disputándose con el sol todo el brillo y todo el color.
Entre las mejoras tangibles que ofrece la ciudad está un recorrido turístico en tranvía que organizó La Alcaldía. En realidad es un autobús hecho a la imagen y semejanza de ese vehículo que transportó a nuestros abuelos hace ya bastante tiempo: asientos de madera natural; ventanales panorámicos; exterior pintado de rojo fuego y amarillo rabioso con eficiente aire acondicionado -como corresponde a esas tierras de Dios- un chofer que además de conducir canta y declama versos propios y ajenos junto a una maracaibera dispuesta a hacer reír hasta a los más estresados, si es que a esas alturas del Panorama todavía sus amarguras no se han disuelto al calor de esa sonrisa y de un cepillado de coco con leche condensada.
El paseo comienza en Lago Mall, el Centro Comercial que acaparaba la atención de todo el que quería ver y ser visto, antes de que apareciera ese enorme imán para adolescentes de último modelo, adultos contemporáneos con celular inalámbrico, niñitos gritones y mujeres al borde de un ataque de compras, llamado Sambil. Nada nuevo tampoco bajo el sol zuliano, excepto que al lado del ketchup no sólo están las papas fritas sino los patacones con sal. Pero sigamos con el viaje en tranvía.
Claro que ir a Maracaibo y no pasar por lo que queda del barrio El Saladillo para sentir todavía la nostalgia de ese vacío que dejó la picota del progreso; disfrutar de las coloridas casitas de Santa Lucía; de la reluciente fachada de La iglesia de Santa Bárbara -azul intenso delicadamente bordado por blanco inmaculado- contemplar con asombro como la fachada casi austera de la Basílica de La Chinita contrasta con su interior abigarrado, y con la enorme fe de todo el que allí se cobija, es como no ir, pero tranquilos, que por allí también pasa el tranvía.
Uniendo una iglesia con otra se encuentra el recién estrenado Paseo de la Virgen en un estilo que podríamos llamar arbitrariamente “Versallesco maracucho” -sin ánimo de ofender- ya que por si fuera poco la balaustrada verde inglés con bordes dorados que lo circunda, aquí les ofrezco las palabras de Ricardo, un taxista simpatiquísimo y conversador: “A mi me encanta este Paseo a pesar de todo lo que dicen en su contra porque cuando uno camina por aquí, es como si estuviera en Francia y no en Maracaibo” ¡Ya sabemos lo acertada que es la sabiduría popular!
Otro itinerario del tranvía nos llevó mucho más lejos, casi fuera de la ciudad, al Planetario, que se encuentra dentro del Parque Simón Bolívar ¡que pavo! 45 minutos de carretera limpia y bien asfaltada. Todo por un precio muy solidario hasta con el bolsillo más golpeado por la reciente devaluación: Bs. 2.000 para los adultos, los niños pagan con una sonrisa.
En una de las salas del parque y teniendo como fondo una exposición, nos esperaba el Ensamble de la Alcaldía, un sexteto formado por cuatro, guitarra, mandolina, percusión, flauta y un sobresaliente violín que llenó ese espacio de música venezolana muy bien ejecutada. Sólo una nota discordante, un maestro de ceremonia ad hoc -ya que las condiciones acústicas de la sala no le permitieron descargarse con el bajo, su instrumento de reglamento- después de exaltar las virtudes del Ensamble y la labor didáctica que están ejerciendo en las escuelas básicas, dejó escapar esta perla: “Esta es la única música que nuestros hijos tienen que escuchar, ojalá se prohibiera difundir toda esa porquería que nos traen de afuera, pero eso ya queda en nuestras manos”. Cosas de la revolución, digo yo, o de la ley RESORTE, dirá él. Total, todos tenemos derecho a desafinar en algún momento.
La verdad es que ni siquiera un comentario tan infeliz pudo borrar la sonrisa que se empeña en ocupar mi boca cada vez que escucho nuestra música, interpretada no sólo con técnica sino con pasión -y si no, escuchen a Huascar Barradas venido de esas tierras para alegrar éstas- mucho menos opacar la fuerza de ese Pajarillo que se fugó del corazón y voló en las manos de un joven violinista llamado Oscar que nació hace poco más de veinte años en la Tierra del sol amada.
Mitchele Vidal Castro
viernes, octubre 20, 2006
Una vez les comenté que escribir en un blog no es tarea fácil… el tiempo, los compromisos, hacen que cada vez sean mas espaciados los “post” (entérense que “post” es el nombre de cada escrito en un blog…), sin embargo, a veces la carga se hace mas liviana cuando es compartida, y como además ya existe mucha gente que me escribe y me llama para felicitarme por este humilde espacio, entonces el compromiso de mantenerlo actualizado es cada vez mayor, entonces fue cuando finalmente la convencí… así que de ahora en adelante podremos disfrutar de la excelente calidad literaria de mi amiga Mitchelle Vidal.
Ya yo venia recibiendo vía correo electrónico sus escritos, los cuales generalmente eran como para reenviarlos a todo contacto posible, pero como muchas veces pasa, los correos los leemos a la carrera y no les damos la importancia que se merecen… lo que si les voy a deber es una breve biografía sobre ella, hasta que se digne a complacernos una vez mas y contarnos un poquito de su vida… Solo falta que mi amigo “Nico” se anime también a acompañarnos y hacer un poco de catarsis ante estos tiempos tan difíciles… Se les quiere mucho!!!
jueves, octubre 12, 2006

CUANDO UN AMIGO SE VA...
Hay momentos en la vida que nos obligan a hacer un stop para revisarnos, sobre todo de como llevamos nuestras relaciones con los demás… lamentablemente en esta ocasión me tocó tener que despedirme para siempre de un gran amigo, del cual aprendí muchas cosas en el poco tiempo que compartimos, aunque la calidad del tiempo compartido fue mas que la cantidad, eso a veces te deja mas que años de relacionarse…
A consecuencia de esta despedida, redescubrí que la vida es muy efímera, que hay que vivirla consciente de que quizá sea el último día, dándole a cada segundo el valor que merece… dejando atrás los disgustos, los detalles tontos que a veces nos molestan, dejar de quejarnos y sencillamente dar lo mejor de cada uno, porque no sabemos cuando nos va a tocar partir…
Así fue el caso de mi amigo Henry Biaggi, una persona que se destacó por su calidad humana sin límites… Un hombre recio de carácter y de voz, sin embargo su corazón albergaba humildad y sencillez… así lo manifestó la última noche antes de partir… Quizá su vocación de médico era consecuencia de esa necesidad imperiosa de ayudar al prójimo… Era todo un papá regañón y preocupado por el bienestar de quienes le rodeaban… con todos quienes he compartido la tristeza de su partida, sólo han tenido recuerdos de él imborrables por su dedicación especial y humana como médico y amigo…
Mi hija dentro de su tristeza me decía, que no se explicaba el por qué se iban las personas buenas de este mundo y no desaparecían las que causaban tanto daño a la sociedad… no tuve respuestas, solo decirle que las personas buenas partían antes, para dejarnos una enseñanza, un mensaje especial… en el caso de Henry, nos deja esa enseñanza de calidad humana, de ayuda al prójimo de manera incondicional…
El día que supe de su muerte, me encontraba trabajando con mis alumnos, ellos percibieron mi tristeza, se me acercó uno de ellos y me dijo sabiamente con sus escasos siete años de edad: -Profe, tranquila, la tristeza pasa con el tiempo-… Estoy consiente de que esa tristeza va a pasar, pero quedará el recuerdo de un amigo, con el cual compartimos momentos cruciales y del que nunca nos olvidaremos…
Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
Cuando un amigo se va
queda un tizón encendido
que no se puede apagar
ni con las aguas de un río.
Cuando un amigo se va
una estrella se ha perdido
la que ilumina el lugar
donde hay un niño dormido.
Cuando un amigo se va
se detienen los caminos
se empieza a revelar
el duende manso del vino.
Cuando un amigo se va
galopando su destino
empieza el alma a vibrar,
porque se llena de frío.
Cuando un amigo se va
queda un terreno baldío
que quiere el tiempo llenar
con las piedras del hastío.
Cuando un amigo se va
se queda un árbol caído
que ya no vuelve a brotar
porque el viento lo ha vencido.
Cuando un amigo se va
queda un espacio vacío
que no lo puede llenar
la llegada de otro amigo.
Alberto Cortés
miércoles, agosto 30, 2006

Recientemente mi esposo Francis y yo estuvimos de aniversario de matrimonio… Tenemos un año de casados, y estas fechas me llevan siempre a hacer un balance de todas las vivencias y acontecimientos hasta la fecha, como dije en un artículo anterior, se hace la evaluación del camino recorrido…
Cuando mi esposo me pidió matrimonio en el paradisíaco Archipiélago de Los Roques (¿quién se va a negar en semejante lugar?) acepté sin dudarlo un momento, con la promesa de que nuestra vida juntos iban a ser una eterna luna de miel… desde ese entonces puedo decir que a pesar de las obligaciones, de algunas rutinas (que no tiene nada que ver con “monotonía”) de las distancias por el trabajo, nuestras vidas han sido lo que nos prometimos…
Entonces, haciendo esa evaluación llego a la conclusión de que no existe la panacea para un buen matrimonio, pero he aprendido que funciona mejor si se cumplen estas condiciones:
- Respetarse por sobre todas las cosas (nunca olviden que los trapos sucios se lavan en casa).
- Sentir y demostrarse que cada día es un día especial aunque sea un lunes…
- Cambiar de ambiente cada vez que sea posible, aunque sea ir a la esquina… valorar una puesta de sol, un paisaje cotidiano y convertirlo en especial…
- Evitar que los problemas del país entren en tu casa… tu hogar debe ser un templo de paz…
- Nunca se suelten de la mano al caminar por la calle… ni de viejitos…
- Enamorarse primero de los defectos y después de las virtudes…
- Nunca descuidar la apariencia personal de ninguno de los dos (aplicar “primero muerta que sencilla…”)
- Veamos los puntos positivos y las virtudes de nuestra pareja, y no solamente las flaquezas.
- En lugar de críticas, destacarse las buenas cualidades recíprocamente, estimulando así el amor y la superación.
- Nunca jamás dormirse sin conversar las diferencias y resolverlas con amor…
- Que, durante toda la vida, momento tras momento y circunstancia tras circunstancia, tu pareja sea para ti lo más importante.
- Apoyarse en el crecimiento profesional y espiritual.
- Cultivar una profunda amistad. Conocerse íntimamente, conocer los gustos, la personalidad, las esperanzas y sueños de su pareja. Mostrar gran consideración el uno por el otro y expresar su amor no sólo con grandes gestos, sino con pequeños detalles cotidianos.
- Tomar las decisiones en conjunto, jamás unilateralmente (a menos que sea una buena sorpresa…)
- Acompañarse y apoyarse en actividades que le guste a cada uno (se aprende mucho de cosas que nunca imaginamos nos iban a interesar)
- Nunca esperar que tu pareja vaya a cambiar, te enamoraste de la persona que conociste… no de otra… así fue desde el principio…
- Cumplir las promesas hechas, aunque parezcan tontas…
- Descubrir cada día que definitivamente es la persona que se ama…
- Mantener el buen sentido del humor SIEMPRE, a pesar de las circunstancias.
- Aprender de los buenos momentos y también de los no tan buenos…
- Cuidarse mutuamente…
Podría hacer la lista interminable, pero creo que ya cada quien debe sacar sus propias conclusiones, quizá mi matrimonio no sea perfecto, tampoco es el más típico por miles de circunstancias (y quizá eso lo hace más emocionante), pero lo que sí puedo decir, es que cada día amo más a Francis, por ser tan auténtico, por ser una persona sumamente sensible, por estar siempre ahí conmigo aunque a veces su trabajo nos mantenga lejos, por ser un esposo cariñoso, detallista y sumamente comprensivo, por apoyarme en todas mis ideas y decisiones, por ser un JEFE DE FAMILIA con todas sus letras, por llevarme el cafecito a la cama cada día tal como lo prometió desde el principio, por su espíritu de niño en ese cuerpote tan grande, por su manera de explicar las cosas de la vida y encontrarle sentido aunque no lo tenga, por hacerme sentir la mujer mas bonita de la tierra con sus miradas ternas, por esa vena aventurera que te hace perder el miedo a todo, por inspirarme seguridad aunque el panorama no sea el mejor, en fin… lo amo porque es mi esposo, el que yo escogí para acompañarme el resto de la vida…
Cest pour toi mon petit bebé, je suis la femme plus heureuse du monde… avec toi, tout est possible… Je t´aime beaucoup !!! bonne anniversaire ma vie…




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